Ideas para una boda sencilla y bonita, sin que se te vaya el presupuesto
Una boda sencilla no es una boda chiquita ni triste: es una boda donde cada peso va a lo que a ustedes les importa. Estas son las ideas que más ayudan, ordenadas por dónde se va el dinero.
Empieza por la lista de invitados
Casi todo en una boda se cobra por persona: la comida, las sillas, los recuerdos, las mesas. Por eso la decisión que más ahorra es cuántos invitan, y se toma antes de buscar lugar.
- Hagan tres listas: los que no pueden faltar, los que les gustaría y los que invitarían por compromiso. Una boda sencilla suele quedarse con la primera y parte de la segunda.
- Decidan si invitan niños. Si no, dilo con cariño en la invitación ("Esta celebración es para adultos") y con tiempo.
- Acuerden un número por cada familia y respétenlo los dos.
Regla práctica
Por cada 10 invitados menos, quitas una mesa completa: su comida, su centro, sus sillas y sus recuerdos. Es el ahorro más grande y el que menos se nota en fotos.
Dónde hacerla
- En casa o en el jardín de la familia. Lo más económico. Renta sillas, mesas y una carpa si hace falta, y que alguien se encargue de los baños.
- En un restaurante con un salón privado. Ya tiene cocina, meseros y mesas; muchos cobran por menú y no por renta.
- Civil y comida el mismo día, en el mismo lugar. Se ahorra un traslado y una decoración.
- Un viernes o un domingo al mediodía. Muchos lugares cobran menos que un sábado en la noche.
La comida
Es lo que más recuerdan los invitados, así que aquí no conviene recortar de más. Lo que sí funciona:
- Una taquiza, una parrillada, birria, pozole o paella en lugar de un banquete de tres tiempos.
- Un buen plato fuerte y una entrada sencilla, mejor que cuatro tiempos medianos.
- Pastel más chico y una mesa de postres caseros que hagan la familia y las amigas.
- Bebidas: aguas frescas de temporada y una o dos opciones para el brindis, en lugar de barra libre completa. Acuerden quién maneja de regreso o tengan números de taxi a la mano.
Decoración que rinde
- Flores de temporada y follaje, que salen más baratos y duran más.
- Velas en vasos de vidrio y foquitos colgados: de noche hacen casi todo el trabajo.
- Mesas largas con un camino de follaje: se ven como de revista y necesitan menos centros.
- Los mismos arreglos para la ceremonia y la comida. Pide que alguien los cambie de lugar.
Música y fotos
- Música: una lista bien armada y una buena bocina pueden bastar para una comida. Si quieren baile, un DJ por pocas horas.
- Fotos: si solo pueden pagar a un profesional unas horas, que sea para la ceremonia, las fotos de familia y el primer baile.
- Fotos de los invitados: pide que las compartan en un mismo lugar para que no se pierdan en los chats.
La invitación
Una invitación digital bien hecha se ve igual de bonita y llega a todos el mismo día. Lo que debe llevar:
- Sus nombres y la fecha.
- Hora y lugar de la ceremonia y de la comida, con ubicación.
- Código de vestimenta.
- Si es solo para adultos.
- Fecha límite para confirmar.
- Mesa de regalos o datos para un regalo en efectivo, si quieren.
Idea
En anfi puedes poner el programa del día (ceremonia, comida, primer baile) dentro de la invitación y una mesa de regalos con links de tienda, donde cada invitado aparta lo que va a regalar. Hoy todos los diseños son gratis.
Que se sienta suya
Lo que hace bonita una boda sencilla no es el precio, son los detalles que cuentan quiénes son ustedes:
- Las tradiciones que sí quieren: lazo, arras, la víbora de la mar, la callejoneada. Elijan dos o tres y háganlas bien.
- La comida de su familia: el mole de la abuela, los tamales de la tía. Pídanlo con tiempo y den las gracias en el brindis.
- Una canción que sea de ustedes para la entrada o el primer baile.
- Fotos de sus papás y abuelos el día de su boda, en una mesita a la entrada.
- Padrinos que de verdad ayuden: muchas familias cubren el pastel, los anillos o la música como padrinos. Anoten quién cubre qué para que nada se cruce.
En qué sí vale la pena gastar
Hagan cada uno una lista de las tres cosas que más les importan. Lo que se repite en las dos listas es donde ponen el dinero; lo demás, sencillo.
Y lleven la cuenta desde el primer día: cuánto cuesta cada cosa, cuánto ya dieron y cuánto falta. Una boda sencilla se complica cuando los pequeños gastos se suman sin que nadie los anote.
Rama de olivo
Foto instantánea
Guirnalda de hojas