Cena de Navidad cooperada: cómo repartir quién lleva qué
La cena de traje es la mejor forma de juntar a toda la familia sin que una sola casa cargue con todo. Solo hay que repartir bien, para que no lleguen cuatro ensaladas de manzana y nada de pavo.
Dos formas de cooperar
Antes de repartir platillos, decidan cómo van a cooperar. Las dos funcionan; mezclarlas sin decirlo es lo que causa broncas.
- En platillos: cada familia cocina o compra algo del menú. Es la más tradicional y cada quien luce su receta.
- En dinero: la casa que recibe compra y cocina, y las demás familias ponen una parte. Funciona cuando una persona cocina mucho mejor que el resto, o cuando el plato fuerte es caro (pavo, pierna, bacalao).
- Mixta: lo caro se paga entre todos y lo demás se reparte en platillos. Es la que más se usa.
Regla práctica
Si cooperan en dinero, repartan por familia o por adulto, no por cabeza con niños. Así la familia de cinco no paga lo mismo que cinco adultos.
El menú, dividido en partes
Piensa el menú como una lista de puestos, no de antojos. Cada puesto lo cubre una familia:
- Plato fuerte: pavo, pierna, lomo o bacalao. Normalmente lo hace la casa que recibe, o se paga entre todos.
- Segundo guisado: romeritos, bacalao, pozole o lo que sea tradición en tu familia.
- Guarniciones: espagueti, puré, arroz.
- Ensaladas: la de manzana y una verde.
- Pan: bolillos o pan para acompañar.
- Postre: buñuelos, gelatina, pastel o pay.
- Bebidas: ponche, agua fresca, refrescos y agua natural.
- Lo que nadie pide y todos necesitan: hielo, desechables, servilletas, papel de aluminio, bolsas de basura y recipientes para el recalentado.
Idea
A la familia que no cocina, dale el puesto 8 o las bebidas. Ayuda igual, y nadie llega con algo comprado a última hora y con pena.
Cuánto de cada cosa
Cuando hay varios guisados, cada quien come un poco de todo. Por eso no hace falta una porción completa de cada uno.
Regla práctica
- Pavo entero: unos 600 g de pavo crudo por persona (con hueso). Un pavo de 6 kilos alcanza para unas 10 personas.
- Pierna sin hueso: unos 250 a 300 g crudos por persona.
- Segundo guisado (romeritos, bacalao): media taza servida por persona si hay plato fuerte.
- Guarniciones y ensaladas: media taza de cada una por persona.
- Pan: 1 a 2 piezas por persona.
- Bebidas: un litro por persona en toda la noche, entre agua, ponche y refresco.
- Hielo: unos 500 g por persona si hace calor.
Los niños comen más o menos la mitad que un adulto. Si confirmaron 18 adultos y 8 niños, cocina para unos 22.
Cómo repartir sin pleitos
- Haz la lista primero, con cantidades: "pierna para 22", "ensalada de manzana para 22". Sin cantidad, cada quien trae para su casa.
- Que cada familia escoja, en lugar de asignar. La que escoge lo hace con más gusto.
- Lo que tiene que estar caliente, que lo haga quien vive más cerca o la casa que recibe.
- Una fecha límite para apartar. Lo que quede libre lo repartes tú.
- Avisa si alguien no come carne o no puede comer algo, para que haya al menos una opción para esa persona.
Un ejemplo para cuatro familias y unos 22 invitados:
- Casa que recibe: pierna para 22, mesas, sillas y horno.
- Familia 2: romeritos y bolillos.
- Familia 3: espagueti y ensalada de manzana.
- Familia 4: postre, ponche, refrescos, hielo y desechables.
Si son más familias, dividan los puestos grandes: una hace la ensalada de manzana y otra la verde; una trae refrescos y otra el ponche.
Lo que pone la casa que recibe
- Mesas y sillas para todos (pide prestadas si hace falta)
- Espacio en el refrigerador para lo que llegue frío
- Horno o estufa libre para calentar
- Cucharas para servir de cada platillo
- Un lugar despejado para el nacimiento y los regalos
- La hora de llegada en la invitación, para que lo caliente llegue caliente
Ojo
Lo que lleva crema, mayonesa o carne no debe estar más de 2 horas fuera del refri, ni más de 1 si hace mucho calor. Si la cena es tarde, que esos platillos lleguen al final, o que se queden en el refri hasta servir.
El recalentado
Al final de la noche, que cada familia se lleve un poco de todo. Tener recipientes listos (o pedir que cada quien traiga los suyos) evita que el recalentado se quede en una sola casa. Si al día siguiente se juntan otra vez, mejor: es la segunda fiesta y ya no hay que cocinar.
Tu lista
- Decidir si cooperan en platillos, en dinero o mixto
- Saber cuántos adultos y niños van
- Lista del menú con cantidades
- Cada familia apartó su parte
- Cooperación completa
- Desechables, hielo y recipientes
- Invitación con la hora de llegada
Cena con los abuelos
Navidad a cuadros
Ven al recalentado